sábado, 11 de julio de 2009


Retrocede.
No soy yo, que conozco la cinta del tiempo
y navego
a sabiendas
de que en el mar las horas tienen otro arbitrio
y otra medida
las fuerzas.
Es el mundo,
que retrocede.

2 cachirulos dijeron:

Sanrod dijo...

Asumir el riesgo de navegar bajo el arbitraje de un desconocido es como hablar de música sin haber escuchado a los Beatles... pero mierda que me seduce la idea... ¿cómo sería?

Fede dijo...

Parece que el reloj sigue la máxima de que el conocimiento trae aparejada consciencia y con ello impotencia por no poder cambiar las cosas (tiempo en este caso)

Será por eso que está tan triste!!